Miamor❤️
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Los pijudos d la Scaloneta
Cuti, Lichenzo, Lauta, Enano...Paz
Se escucha el sonido de las llaves en el pequeño departamento.
Enzo dejó el celular en el sillón cuando su novio, luego de dejar toda la equipación en el pasillo de manera desordenada y apurada, se le aparece en frente con una bolsa de plástico llena de agua y un pececito adentro moviendo la aleta.
— ¡Amor, mira! —
Julián tiene una sonrisa gigante de satisfacción, los dientes blancos, los ojitos se le achican por la tensión de sus mejillas al sonreír tan grande, con esos lentes puestos que le quedan gigantes, los cuales le dan un aspecto a nerd tan tonto que el morocho trata, de verdad que trata, pero simplemente no puede aguantar la carcajada que le sale de abajo de la panza.
Enzo se agarra el estómago, tira la cabeza hacia atrás contra el respaldo y se ríe con fuerza, pequeñas lágrimas se asoman por la esquina de sus ojos.
A Julián se le borra la sonrisa, frunce el ceño y baja la bolsita de agua a su costado.
— ¿Qué te pasa a vos, boludo?—
— ¡Ay, nono, perdón Juli, perdoname!, ¡es que- pffftt —
Julián toma asiento al lado de su novio, dejando con mucho cuidado al pez en sus rodillas. El morocho gira su cabeza a un costado para mirarlo, aún con la cabeza apoyada en el sofá, con las risas saliendo por su boca y confundiendo a Julián.
— ¿Enzo? —
— Ay te amo, mi vida, te amo muchisimo —
El de rulos no entiende por qué de repente su novio le agarra los cachetes y le empieza a dar besos en toda la cara, provoca que sus lentes se corran y Julián se empiece a quejar.
— Te —
Beso
— amo —
Beso
— Mucho —
Beso.
— mi —
Beso.
— amor —
Beso.
— Fa, En, me estas llenando de baba boludo —
Enzo, todavía un poco rojo por la risa, le aprieta más fuerte los cachetes a su novio para que lo vea bien a los ojos. El morocho frunce el ceño.
— Te amo te dije —
— Si, En, yo también te amo —
— Así me gusta más —
Finalmente el más alto suelta el rostro de Julián, el cual se limpia la cara con el hombro y se saca los lentes, los deja en el sofá. Alza la bolsita para ponersela en la cara a Enzo.
— Mira, saluda a el nuevo integrante de esta familia —
El morocho suelta más risas, pero deja de burlarse de Julián a sus atras y toma la bolsita para poder ver a la altura de sus ojos al pececito que con tantos esfuerzo pescó su novio.
— Se llama Paz, porque lo pesque con Nico —
Enzo tuerce los labios, los celos le molestan en la garganta, pero no aparta la mirada del pez.
— Bue, ¿y por qué no se llama Fernandez?, es mejor ese nombre —
Julián se acerca bien al morocho, pega sus dos hombros y le apoya la cabeza en el hombro, para así también poder ver los aleteos del animalito en el agua.
— Porque no lo pesque con ningún Fernández —
— Y pero, tu novio soy yo —
— Enzo no empieces —
— Bueno amor —
El de rulos toma la bolsita de las manos del morocho, le da un beso rápido en el cachete y se pone de pie, alejándose del sofá.
— Ya pedí una pecera, ¡espero Tarzan se porte bien con Paz!—
Le informa a los gritos, Enzo niega divertido con la cabeza.
Días después con una pecera en el costado de su departamento y dedicarle un mueble a la comida de Paz, Enzo se levantaría a hacer el desayuno y encontraría al pobre pez dado vuelta y sin aletear.
No importa, porque al instante Enzo corre a una tienda de mascotas a comprar exactamente el mismo pez, esta vez uno si sano que no haya sido pinchado por la mitad, y lo remplaza por Paz, el cuál es velado con mucho respeto por Tarzan y por él, en el inodoro de su departamento mientras Julián duerme.
Lo importante es que su novio está muy feliz con su nueva mascota, que nunca se entera de que Paz es PazDos y que le hace un pete mañanero por el buen humor que maneja.